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20 septiembre, 2018

¿Por Qué Fallan Las Llantas?

Hay muchas razones por las que se ven pedazos de llantas en el costado de la carretera, pero la más común es el calor. Cuando una llanta se desplaza por la carretera, las paredes laterales se flexionan, lo que finalmente genera calor. Si la presión de aire adentro de la llanta es suficiente para transportar la carga del vehículo y su contenido, el calor creado por las paredes laterales que se doblan será mínimo y no las dañará. Sin embargo, cuando la presión del aire no es suficiente para soportar la carga, las paredes laterales se flexionarán en un grado mucho más alto, creando calor adicional. Si se permite que el calor se acumule por un tiempo prolongado, las uniones entre las capas y los componentes de caucho comenzarán a romperse. Finalmente, el estrés se vuelve demasiado grande y la llanta experimentará algo parecido a un «estallido».

Pero las llantas también pueden fallar como resultado de peligros en la carretera, como huecos, andenes y escombros en la superficie. La respuesta simple al problema es evitar los peligros que puedan dañar una llanta, pero eso a menudo es inevitable. La mejor práctica es inspeccionar visualmente la pared lateral después de golpear un hueco o andén y buscar cualquier abultamiento. Si encuentra un bulto en la pared lateral, la llanta deberá ser reemplazada. Después de correr sobre los escombros en el camino, los conductores deben revisar las paredes laterales y la banda de rodamiento en busca de objetos punzantes o daños que expongan el material de las capas. Si se ven capas de acero o tela expuestas, se debe reemplazar la llanta.

Casi todos los restos de llantas en las carreteras y autopistas del país podrían evitarse si los conductores prestan atención a la presión de inflado en sus llantas. El exceso de flexión que resulta de una llanta desinflada permite que se acumule una cantidad increíble de calor en esta hasta que es demasiado como para que los componentes se mantengan unidos. El mantenimiento regular de la presión de aire es la mejor dsiciplina para evitar un «estallido», por lo que debe verificarse al menos una vez al mes, así como antes de un viaje largo.